Las necesidades y expectativas de los clientes han evolucionado, pero sus sistemas de administración contable y empresarial no tienen la suficiente capacidad para adaptarse a la creciente demanda. Necesita una plataforma tecnológica que mejore la productividad de los equipos, incremente las ventas, fomente la fidelidad de los clientes y esté a la altura de sus ambiciones de crecimiento.

Para los clientes del presente y los trabajadores del futuro, un acceso instantáneo, el autoservicio y disponer de una gran diversidad de opciones de compra son exigencias que van en aumento. Si no puede satisfacer estas expectativas, por lo general, la competencia terminará por quitarle el puesto. Ahora más que nunca, las empresas deben proporcionar herramientas a su personal y facilitarles el acceso a la información de forma que puedan atender debidamente a los clientes para que vuelvan a repetir e incrementar las ventas.

Más del 90 por ciento de los clientes admite que considerarían llevar su negocio a otro lugar antes que trabajar con una compañía con tecnología obsoleta.

Los nichos de información, los sistemas desconectados y los procesos manuales no le ayudarán a ofrecer a sus clientes aquello que esperan y, en última instancia, puede hacer peligrar su empresa. Pero, ¿qué tipo de solución es la adecuada para las necesidades presentes de la empresa y sus objetivos de crecimiento futuro? ¿Cuál es la mejor forma de prepararse para el cambio y cómo saber si está listo para migrar sus sistemas a la nube?

 

Señales que indican que su sistema representa un riesgo para la empresa

Por qué las empresas adoptan nuevas
soluciones de negocios

Según va aumentado el tamaño y complejidad de su empresa y cuando los clientes esperan que el servicio sea mejor y más rápido, es posible que las herramientas que antes funcionaban, ahora sean un obstáculo. Para las empresas, tomar la decisión de revisar el software empresarial y los sistemas de administración empresarial de los que dispone puede representar una ardua tarea.

Pero, ¿qué precio comporta verdaderamente conservar un sistema que ya no puede hacer frente a la demanda? Bien porque suponga una pérdida de ventas, descontento entre los clientes o incurrir en riesgo de incumplimiento de la normativa, no actualizar los recursos tecnológicos puede ser una decisión muy cara.

Si identifica alguna de estas señales de alerta, ha llegado el momento de emprender el cambio:

 

  • Los procesos manuales no pueden hacer frente a una demanda creciente, pese a que ha contratado a más personal.
  • Las ventas caen por falta de existencias o retrasos en la producción.
  • La generación manual de informes es un trabajo tedioso y los procesos para cerrar el mes estresan al personal.
  • La poca fiabilidad de los datos le provocan una falta de confianza a la hora de invertir en nuevos productos, ubicaciones y líneas de negocio con total confianza.
  • Las inquietudes por abordar los requisitos de cumplimiento y seguridad cada día más exigentes no le dejan dormir.
  • Los empleados más eficaces se van y las posibles contrataciones no fructifican porque prefieren trabajar con dispositivos más modernos que mejoren la productividad.